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2007-05-01

SOMOS TODAS PECADORAS! Só o PAPA não foi convidado!

Quem somos!

Jovens Feministas de SP
É um grupo autônomo, coordenado e elaborado por mulheres jovens, de 18 a 29 anos. Forma parte da equipe coordenadora da REDLAC - Rede Latino-americana e caribenha de jovens pelos Direitos Sexuais e Direitos Reprodutivos.

São Paulo vai parar dia 11 de Maio...
Não pela beatificação de Frei Galvão
Não pela visita do Papa!
E sim para Celebrar o Direito Divino de Pecar!!!


VEM AI a festa: SOMOS TODAS PECADORAS!
Só o PAPA não foi convidado!


Dia 11 de maio, a partir das 23h no Teatro Next
Rua Rego Freitas, 454. Perto do Metro República
Convite antecipado: 5 reais

Mais informações: somostodaspecadoras@gmail.com
Lave sua alma com as Jovens Feministas!
E Comemore um ano da Associação Frida Kahlo
http://jovensfeministasdesp.blogspot.com/
Segue convite em ANEXO

2007-03-04

SALUD PÚBLICA Y MEDICINA PREVENTIVA EN EMBARAZOS NO DESEADOS

04.03.2007 | Clarin.com | Sociedad

EL MINISTERIO DE SALUD LA ENTREGA EN HOSPITALES Y CENTROS DE ATENCION PRIMARIA
La píldora del día después ya se distribuye gratis en todo el país

Sirve para prevenir embarazos no deseados. Figurará en el Programa Médico Obligatorio.

Valeria Román

El Ministerio de Salud de la Nación empezó a distribuir esta semana la píldora del día después, un método de anticoncepción hormonal de emergencia, en los centros de atención primaria y en los hospitales de todo el país. El método, que se usa para prevenir el embarazo no deseado, también será incluido en el Programa Médico Obligatorio, por lo cual las mujeres en edad fértil que tengan prepagas u obras sociales, podrán reclamarlo sin pagar un peso.
"La píldora del día después es un método anticonceptivo que ya se vende en las farmacias. Ahora, vamos a garantizar el acceso gratuito para todas las mujeres para prevenir tanto embarazos no deseados como abortos", dijo a Clarín el titular de la cartera de Salud, Ginés González García. "Hubo resistencias a este método porque la Iglesia Católica lo considera abortivo. Sin embargo, eso no es cierto. Hasta la misma Organización Mundial de la Salud lo aprueba y lo considera un método anticonceptivo".
El ministro afirmó: "La píldora del día después funciona para impedir la unión del espermatozoide con el óvulo. Incluso, si ya se produjo la fecundación al momento de la toma, el método anticonceptivo de emergencia no actuará. En ese caso, no dañará al embrión ni a la mujer que lo use porque no es abortivo".


El método fue incorporado al Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable, que fue aprobado por ley por amplísima mayoría en el Congreso en octubre de 2002 y que el año pasado suministró gratis preservativos, anticonceptivos hormonales orales e inyectables y el dispositivo intrauterino (DIU) a más de dos millones de argentinos.

La distribución nacional de la píldora del día después había sido demandada y respaldada por las organizaciones de derechos humanos y género y por las sociedades científicas. Ya varios gobiernos provinciales la habían incluido en sus programas de salud sexual y reproductiva.

Chaco incluyó un tipo de anticoncepción hormonal de emergencia en 1998. Otras provincias se sumaron después: Neuquén, Entre Ríos, Chubut, La Pampa, La Rioja, Mendoza, Río Negro, y las ciudades de Rosario, en Santa Fe, y la de Buenos Aires, que compran y distribuyen alguno o los dos regímenes de anticoncepción hormonal de emergencia. El programa nacional busca que las mujeres accedan a la píldora independientemente de su situación geográfica y económica.

El programa nacional establece que una mujer que fue violada deberá recibir apoyo psicológico, legal y social, así como también los medicamentos necesarios para la prevención de enfermedades de transmisión sexual, (como el VIH/sida), y del embarazo. En este último caso, se usará la píldora del día después.

En los hospitales y centros de atención primaria, las mujeres podrán acceder entonces a dos regímenes del método de anticoncepción de emergencia. Uno es el método de Yuzpe, que consiste en una combinación de píldoras anticonceptivas comunes preparadas en dosis elevadas.

Este régimen tiene un 77% de efectividad en la prevención del embarazo, si se lo usa dentro de las 24 horas posteriores a la relación sexual no protegida. La otra opción es el levonorgestrel, que viene en comprimidos y que tiene una efectividad del 95%.

En 2006 se vendieron 360.000 unidades en las farmacias. En los hospitales públicos y centros de atención primaria habrá más de 420.000 unidades gratis este año. Para difundir su uso, se está brindando capacitación a los médicos y guías de usuarias a las organizaciones sociales vinculadas con la temática.

¿Es posible algún "contraataque" contra la píldora del día después? "Puede ser —contestó González García—.

Pero tenemos en claro que su incorporación al programa nacional forma parte de una política pública de salud sexual y reproductiva, que persigue la igualdad de oportunidades en el acceso a los métodos anticonceptivos. El presidente (Néstor) Kirchner, dijo la semana pasada en el Congreso que habíamos dado un gran paso de madurez en este tema. Considero que la píldora del día después es otro escalón más en esa dirección".

http://www.clarin.com/diario/2007/03/04/sociedad/s-04001.htm

2007-02-23

LAS SOMBRAS DETRÁS DE LOS PRO VIDA, SE TRANSFORMAN EN MANIPULADORES POLÍTICOS Y POTENCIALES DICTADORES Y DICTADURAS

El debate sobre la 'píldora del día después'

Chile y los defensores de la familia

Por: Juan Francisco Coloane (especial para ARGENPRESS.info)

Fecha publicación:22/02/2007

La distribución de la llamada “píldora del día después”, -que abre el acceso a “menores” de edad, por su libre opción, al uso de un anticonceptivo-, ha generado un debate dentro de un clima de limitada libertad de expresión.
Este clima de sutil represión al debate público sobre temas de reconstrucción social, más que una tendencia, se ha instalado como un rasgo del país. Sucede en un país que aún no se despercude de los efectos sociopolíticos de una dictadura militar, que en la retrospección, caló más hondo de lo comúnmente imaginable.
En 1996, se observó otro ejemplo revelador de un debate que para una buena masa crítica de políticos de cúpula, se reducía a un tema “valórico”, y no a una discusión de antropológica cultural. A propósito, por un defecto curricular, o una macabra tendencia, en Chile la profesión de Antropólogo es más conocida por los servicios en las indagaciones de restos de detenidos desaparecidos, que por debates en el ámbito de la cultura.
Un ejemplo revelador ocurrió durante el Gobierno del Presidente Eduardo Frei Ruiz –Tagle. En 1996, el país comenzaba a discutir las Jornadas de Conversación sobre Afectividad y Sexualidad implementadas en los colegios (JOCAS). Los grupos respaldados por el poder de la Iglesia Católica, calificaron estas jornadas de explícitas y antivalóricas. No se podía mencionar la palabra condón, ni hacer una descripción de la cópula en clases. Las JOCAS abortaron y en definitiva demostraron que un tema central en Chile es el derecho del “menor”, a la información, Lo más nítido en esta falta de debate, ha sido la aplicación de conceptos absolutos. En las reacciones más acaloradas, a los propagadores de la píldora, se les acusa de contribuir a la destrucción de la familia. Una vez más se obliga a plantear la pregunta: ¿De qué familia se está hablando? Así como el concepto de estado-nación y fundamentos como soberanías y derechos territoriales, se sienten arcaicos frente a la vertiginosidad de la globalización, la familia, concepto mitológico y teológico de varios milenios, comienza a sufrir embates violentos. No es que la familia esté siendo “víctima” de una modernidad mal enfocada. Se observa más bien el que no pueda absorber una dinámica social proveniente de un voluntarismo social reprimido. Este, muchas veces es conducido con fines políticos unilaterales, o con un sistema normativo que se sustenta en sí mismo, donde no se ven claros los objetivos. En la legión anti distribución de la píldora, se difunde un concepto de familia reduciéndolo a solo un tipo. Es como la medida absoluta del “Metro” guardada en Francia. El debate es forzado y mal enfocado, porque un sector del liderazgo político -especialmente de la Alianza por Chile y del conservadurismo de derecha- parte del supuesto de que con el rechazo a la distribución de la pastilla, se protege a la familia, y ese concepto particular de familia. Los que promueven su distribución, aparecen como “no protectores” de la familia, o simplemente destructores. Una discusión parecida ocurría en las luchas por los derechos civiles en los EEUU, particularmente en el Sur, a fines de los años 50, cuando los estadounidenses de origen europeo, acusaban a otros “blancos” de estar en contra de la familia, cuando defendían los derechos civiles de los ciudadanos de origen africano.
La idea moderna de derechos humanos surge de la oposición entre naturaleza y cultura, y de allí se replantea el concepto de familia. Dos 'cliches' originados en el siglo XVIII dieron vida a esta idea de los derechos: primero la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad; y luego, la igualdad y la fraternidad. Estos principios no son percibidos del mismo modo y los supuestos que los generaron en el siglo XVIII, ya no existen. En la medida en que se perdieron estos fundamentos en cuanto a la humanidad en general, es aún más difícil aplicarlos a la familia.El supuesto básico era que la psiquis tenía una dignidad natural (muchos siguen conservando la misma idea). Esta integridad de las necesidades psíquicas, aparece de una oposición entre naturaleza y cultura. Si se perjudican los sentimientos de una persona, es una violación de los derechos naturales. La búsqueda de la felicidad, fue una formulación de esa integridad psíquica, y la fraternidad fue otra. Es la persona natural quien posee el derecho psíquico, no el individuo.El concepto peculiar de cultura en contraposición a la naturaleza, comenzó a arraigarse en Europa en el siglo XVIII. La emergencia de la Ciudad ayudó a los ciudadanos a distinguir lo natural de lo privado, asociar lo natural con lo privado, y la cultura con lo público. Las metrópolis latinoamericanas han seguido el patrón europeo.
El concepto moderno del bienestar de la familia, del bienestar infantil y juvenil, proviene directamente de estas ideas de “oposición”, entre lo privado y lo público, y sobre la naturaleza y la cultura. Los niños y los jóvenes, como seres altamente condicionados y vulnerables dentro del ámbito de la familia no pertenecían al dominio público. Sólo los adultos pertenecían a ambos mundos, el privado y el público, así como el natural y la cultura. Sobre estas ideas, se ha edificado la conceptualización de la familia y los derechos, para mantener un status quo en las transformaciones sociales. Es una tendencia global, que se manifiesta con más virulencia en los pueblos que se han sometido a dictaduras o tiranías.
Que en Chile se necesitara tanto tiempo para lograr el reconocimiento generalizado de problemas sociales tales como el alcoholismo y la drogadicción juvenil, el comportamiento anómico al interior de la familia, la sexualidad y el embarazo precoz, es una manifestación de procesos psíquicos que no se pueden expresar en términos públicos.
El orden de la naturaleza podría ser debatido o desafiado por los más iluminados, ya que al analizar las transacciones emocionales al interior de la familia, se discute el problema de la naturaleza. Que las personas tienen derechos naturales era una consecuencia lógica de la idea de que todas las cosas buenas que comparten los seres humanos, se manifiestan en el núcleo de la naturaleza: la familia.
Así, la sociedad funciona con sistemas que amenazan las transacciones psíquicas al interior de la familia (poniendo en peligro la unidad de lo natural y lo privado), y la sociedad se niega a reconocer rápidamente las disfunciones que se producen. Esto ocurre porque implica cuestionar el carácter divino de la naturaleza, y la familia.
Desde esta perspectiva, oponerse a la distribución de esta píldora, es estar en contra de los derechos más básicos de la infancia y de la juventud, y en consecuencia, de la familia. Los que creen protegerla, más bien la destruyen de raíz. Así como los “blancos” de Missisipi de los años 50, destruían la posibilidad de los derechos civiles al establecer solo un concepto de familia. Los detentores del discurso anti tiranía, y del individualismo liberal, con su negativa a la distribución, se ven atrapados en sus propias contradicciones, obstruyendo la posibilidad de la libre opción. Para el mercado y la explotación, practican el antitotalitarismo, y se propagan de hiperliberales. En el lenguaje y el engranaje social, se transforman en manipuladores políticos y potenciales dictadores.
http://www.argenpress.info/nota.asp?num=039715

2007-02-07

Sobre "ideología de género", "protocolo CEDAW", LEY DE EDUCACIÓN NACIONAL, y así sigue en el OTROCIDIO, en contra de la sociedad...

La Iglesia se quejó de la nueva ley de Educación

miércoles 7 de febrero, 1:10 PM

(Periodismo.com) - La iglesia católica presentó un documento donde critica severamente la nueva Ley de Educación aprobada recientemente.

El documento eclesiástico fue presentado en una reunión en la que participaron los rectores de escuelas católicas.
Ahí, advierten sobre la posible inclusión en los contenidos de prácticas de planificación familiar contrarias a la doctrina católica.

Asimismo, criticaron la llamada "ideología de género" por entender que se trata de "un principio opuesto a la realidad de la naturaleza humana" y advirtió sobre los presuntos inconvenientes y dificultades que puedan tener en el futuro los institutos privados si adoptan medidas en contra de docentes que no se identifican con "el ideario educativo institucional".

La declaración firmada por los obispos Guillermo Garlatti (Bahía Blanca), Mario Poli (auxiliar de Buenos Aires), Mario Maulión (Paraná), Héctor Aguer (La Plata), Roberto Rodríguez (La Rioja), y Jorge Lona (San Luis) -todos integrantes de la Comisión de Educación del episcopado- describe una "preocupación enorme" de parte de los prelados y de los institutos de enseñanza confesional.

(AICA) La Comisión Episcopal de Educación Católica, que preside monseñor Guillermo Garlatti, arzobispo de Bahía Blanca, aclaró que no habló de “ideologización de la educación”, al cuestionar la “sorpresiva” inclusión del protocolo del CEDAW y la ideología de género en los contenidos curriculares obligatorios que establece la nueva Ley de Educación Nacional.

El prelado bahiense hizo esta precisión ante la difusión de un cable de AICA sobre la reflexión “La Iglesia y la nueva Ley de Educación Nacional”, que fue dada a conocer ayer en el marco del 44º Curso de Rectores que, organizado por el Consejo Superior de Educación Católica (CONSUDEC), se desarrolla en el predio ferial de la Sociedad Rural, en el barrio de Palermo.

El texto de aclaración es el siguiente:

“Ante la información de la agencia AICA en torno a la declaración de la Comisión Episcopal de Educación Católica sobre LA IGLESIA Y LA NUEVA LEY DE EDUCACIÓN NACIONAL, su titular, monseñor Guillermo Garlatti, se ve en la necesidad de efectuar la siguiente aclaración:

“1.La Iglesia, tal como señala expresamente el texto declarativo, ha valorado los aspectos positivos de la Ley y ha reconocido que muchos de sus aportes han sido incluidos en el texto normativo, especialmente los que se refieren a los derechos educativos de las personas y de la sociedad.

“2. Se lamentó la sorpresiva inclusión del protocolo del CEDAW y la ideología del género en los contenidos curriculares obligatorios; lo que no implica de ninguna manera que se haya hecho afirmación alguna sobre la “ideologización de la educación”, como sostiene AICA”.

“3. La Iglesia seguirá participando propositivamente, como lo ha venido haciendo durante este proceso, y cumpliendo su misión de sostener y resguardar sus principios sobre la concepción del hombre y de la educación, en una actitud de respetuoso diálogo”.

2007-02-02

“OTROCIDIO” : PATOLOGIAS DE LA AUTODESTRUCCION

Jueves, 21 de Diciembre de 2006

“PATOLOGIAS DE LA AUTODESTRUCCION” EN MUJERES DE LOS VALLES CALCHAQUIES

Cuerpo “enfermo” de mujer
La autora discierne, en manifestaciones somáticas y psicológicas de mujeres de los Valles Calchaquíes, “un modo de enfermar impuesto y subjetivado como condición para ‘ser mujer’”; “una identificación femenina que sostiene un tipo de sexuación masculina”.

Por IRIS LELIA ACOSTA *

La constitución de la femineidad en los Valles Calchaquíes, el “destino” de sometimiento de sus mujeres, condensa el sometimiento del sujeto latinoamericano, bajo la dependencia y la colonización –cultural, económica, ideológica– aún irresueltas a más de 500 años.

Cada lugar genera las instituciones y estrategias de control social que le convienen y le son funcionales. México tuvo un lugar emblemático, un espacio físico: la casa-refugio de Belén, fundada en 1683 por tres sacerdotes, destinada a salvar a las mujeres de los demonios y del pecado que ellas, por su femenina naturaleza, “atraen” (Humbelina Loyden, “Belén, un asilo para las mujeres. El malestar de lo femenino”, en revista Tramas, Nº 17, UAMX, México, 2001).

En los Valles Calchaquíes, la evangelización tuvo como misión ineludible disciplinar a la mujer, y construyó, no un asilo como el de Belén en México, sino nuevos mecanismos para amordazar la sexualidad femenina, condenándola a quedar fuera del orden simbólico y a una prisión: su propio cuerpo; toda ella será sólo un “cuerpo enfermo”.

Los Valles Calchaquíes, en el noroeste argentino, forman parte de la zona andina de América, tanto por su situación geográfica como en su estructuración histórica, económica, política y antropológica. Los diaguitas-calchaquíes, grupos humanos originarios del valle, fueron anexados al imperio inca sólo 60 o 70 años antes de la conquista española. Y resistieron esta conquista, como ningún otro pueblo originario de América latina (salvo los araucanos de Chile) durante 100 años.
La psicoanalista Marta Gerez Ambertín llamó “Otrocidio” a la destrucción de los Otros con mayúscula, los garantes del orden simbólico de las culturas americanas: los códices, los sistemas sociopolíticos, las relaciones de género, las tecnologías agropecuarias, las pautas de relación hombre-naturaleza, las relaciones de parentesco, que ordenaban y legislaban los intercambios humanos y el lugar que cada miembro tenía en las organizaciones sociales, como el ayllu.

Pueblos arrasados y reconstruidos desde las cenizas, con los jirones de su historia y los retazos simbólicos de la época prehispana que lograron sobrevivir y transmitirse furtivamente.

El “ser latinoamericano” aún se encuentra, a más de 500 años, en construcción (Perilli, Carmen, Imágenes de mujer en Alejo Carpentier y García Márquez, ediciones UNT, Tucumán, Argentina, 1990).

Según los cronistas, las mujeres no obedecían ciegamente a sus maridos, ni se castigaba con severidad la infidelidad.
“El proyecto jesuita fue un programa para ‘civilizar’ a este pueblo, el cual incluía la introducción de los principios de la autoridad formal, la obediencia a los nuevos jefes, la disciplina y sobre todo el esfuerzo de situar a la mujeres bajo la autoridad del varón” (H. Garrido-Biazzo: “La subordinación de la mujer, ensayo desde el enfoque antropológico”, en II Seminario Internacional “Género y subregión andina”, Tucumán, Argentina, UNT, 1997).

La mujer, objetivo (¿morboso?) y eje fundamental del nuevo ordenamiento simbólico traído por España y concretado, con la ferocidad de los fundamentalismos, por la evangelización.
Hace 30 años, los Valles Calchaquíes recibieron una nueva oleada de sacerdotes (y monjas) españoles; la Congregación Agustina creó entonces la Prelatura de Cafayate, que abarca todo el territorio de los Valles, para completar y profundizar su obra evangelizadora.

La relación sexo-religión católica ha determinado el rumbo y la historia de los pueblos de América. Mandatos de la Iglesia son interiorizados como mandatos superyoicos –insensatos, por cierto– bajo cuyo dominio caerá la sexualidad de hombres y mujeres, pero principalmente la sexualidad femenina. Ordenará un modo único de establecer la relación de la mujer con su propio cuerpo; la relación de la mujer con su sexualidad, y los intercambios entre mujeres y hombres.

El cuadro clínico observado en mujeres que consultan en el Hospital Regional Doctor Luis Alberto Vargas –de Santa María, Catamarca– ha sido recortado y delimitado metodológicamente. Es una manifestación sintomática en el cuerpo femenino que denuncia un particular modo de subjetivación de la feminidad. Un modo de enfermar, como premisa para el logro de la identidad sexual, impuesto primero y luego subjetivado por la mujer como condición para Ser Mujer.

Como todo síntoma, éstos tienen sus determinaciones de orden singular, pero se estima que están fuertemente pautados por la historia y la cultura del lugar, dada la frecuencia epidemiológica con que se presentan en la población femenina y la similitud de los padecimientos.

Se trata de mujeres de alrededor de 30 años, aunque algunas de ellas son mucho más jóvenes, quejosas de diferentes molestias somáticas y funcionales. Estas molestias insisten, mutan de lugar, no se “curan” con los tratamientos médicos tradicionales, desorientando a los facultativos. Sufrientes, deterioradas, con un estado de ánimo depresivo; generalmente acompañadas, como si estuvieran incapacitadas; abúlicas, desinteresadas y con inhibición severa para el desempeño de las tareas hogareñas y laborales; con una vida sexual casi inexistente. Aturdimiento, problemas de memoria, enlentecimiento y pobreza ideativa e imaginaria, en un cuerpo que parecen desconocer.

Síntomas psíquicos acompañados de síntomas somáticos, psicosomáticos que afectan sucesiva o simultáneamente diferentes órganos y se alojan en diferentes aparatos –osteoarticulatorio, gastrointestinal, cardiovascular, ginecológico, piel–, afectando sus funciones. Llama la atención la traslación del padecimiento de un lugar a otro, la descripción exagerada del mismo y la insistente búsqueda de intervenciones médicas sobre su cuerpo: pruebas de laboratorio, radiografías, estudios especializados hasta llegar a internaciones y a prácticas más riesgosas como múltiples operaciones. Se observa un deterioro lento y progresivo de su salud con el paso de los años.

Consultan y vuelven a consultar en los consultorios médicos, especialmente los servicios de ginecología o clínica médica. La insistencia de sus consultas manifiesta, en su fracaso, el Deseo, y expresa una asignación simbólica e imaginaria de la historia y la cultura a la mujer; un destino superyoico para el género femenino.
La alta incidencia del padecimiento en la población femenina del área urbana y periurbana de la ciudad de Santa María nos lleva a pensar en un fuerte compromiso cultural. Sabemos que el cuerpo erógeno no existe por fuera de las significaciones sociales hegemónicas. Y hay un fuerte compromiso del cuerpo, vivenciado en un profundo sufrimiento que viene a formar parte de la subjetividad y de los padecimientos neuróticos de estas mujeres.

Este cuadro condiciona a todos los miembros de las familias, con alto costo para las subjetividades en juego: pareja, hijos. El problema de salud suele ser “naturalizado”; no produce cuestionamientos ni interrogantes en la familia a pesar de su incidencia en la misma.
En términos de las diferencias psíquicas de los sexos: ¿se trata de un cuadro sostenido por un cierto tipo de relación entre los sexos en el que hombre y mujer sostienen mutuamente sus goces: alcoholismo como rasgo de la masculinidad por un lado y el padecimiento psicosomático de la femineidad, por el otro?
En el discurso del grupo, el cuadro se ubica como un aspecto y condición inherente al “ser mujer”; la sociedad lo incorpora como normal en la femineidad del Valle, como si éste fuera el “destino” vital, destino único para la sexualidad en la mujer, en términos de prescripción de género.
La afección es aceptada pasivamente, sin cuestionamientos por los integrantes de la familia, en su condición limitante, no sólo para la mujer sino para todos; hay imposibilidad de dimensionar las implicancias y consecuencias para el grupo.

La psicoanalista y sanitarista Alicia Stolkiner lamentó que “nuestros conocimientos actuales y el sesgo de nuestra formación intelectual nos impidan incluir las concepciones del bienestar, de la vida y de la muerte de las culturas precolombinas”, y advirtió que muchas de ellas operan aún en algunos de nuestros pueblos. Se hacen necesario estudios que aborden los mecanismos subyacentes de ciertos observables clínicos y violencias, bajo la forma de sutiles sometimientos y victimización en la vida cotidiana, y que indaguen sobre modos de subjetivación en Latinoamérica.
Podríamos ubicar el cuadro descripto dentro de las llamadas “patologías de la autodestrucción” con fuerte compromiso psicosomático, del lado de los “suicidios por rodeo” y de los “suicidios crónicos” en los que opera indudablemente la pulsión de muerte (Susana Quiroga, Patologías de la autodestrucción, Ed. Publicar, 1998).

Suicidios encubiertos, velados y naturalizados por la sociedad, que no ve en ellos la marca de la violencia. Marta Gerez Ambertín vincula el suicidio enmascarado con “autoaniquilaciones semideliberadas”, en aras del superyó: acto sacrificial, autopunición, culpa, parricidio.

El cuadro descripto es una muestra de uno de los lugares en que se ubica el goce en una comunidad y una de las modalidades en que se manifiesta lo real de la cultura, sea por ausencia o desfallecimientos de la palabra, o como efecto de mandatos superyoicos en la mujer. Es uno de los múltiples rostros de la violencia, o del malestar en la cultura con rostro de mujer.

Pero también es pertinente la referencia a la responsabilidad del sujeto respecto de los mandatos culturales: Pierre Bourdieu (La dominación masculina, ed. Anagrama, 2000) advierte sobre la “sumisión paradójica” de la mujer ante la “dominación masculina”, como una violencia simbólica, amortiguada, insensible e invisible para sus propias víctimas, que goza de la complicidad de éstas en su condición de sometimiento.

Sumisión paradójica que constituye “una ocasión privilegiada para entender la lógica de la dominación ejercida en nombre de un principio simbólico conocido y admitido tanto por el dominador como por el dominado”. Para que el sujeto logre una singularidad, es condición que pueda responsabilizarse de esa alienación originaria y hacerse cargo de la falta (castración) y de la culpa, la del Padre y la propia. Lacan, en “Instancia de la Letra”, es muy claro al respecto: “Nadie puede alegar desconocer la Ley” para desresponsabilizarse de lo que dice, de lo que hace y de lo que es. Nadie es inocente ni ajeno a aquello que soporta como “víctima” de un victimario interior, el superyó, en su versión de “masoquismo primordial” como tragedia de todo sujeto humano femenino o masculino; victimario que, en algún tiempo circular, es externo: cultural.


El cuadro descripto en los Valles Calchaquíes es un observable fáctico del fracaso del deseo; de la irrupción de la crueldad del goce en el cuerpo femenino. Una mujer que enferma para el logro de una identificación, una identidad sexuada en la que se encuentra implicada la cuestión del ser sujeto. Mujeres con sus cuerpos expropiados, descuartizados por la incidencia de un goce que es nudo estructural del superyó; mujeres que hicieron carne el fantasma masculino en el que hay una correspondencia significante entre: la mujer buena-virtuosa-sumisa (maternal y “santa”), y la mujer-enferma. Identificación femenina que, indudablemente, sostiene un tipo particular de sexuación masculina.

* Extractado del trabajo “La feminidad, síntoma sufriente del malestar en la cultura”, en la publicación electrónica Acheronta, Revista de Psicoanálisis y Cultura, Nº 23, octubre 2006. www.acheronta.org

http://www.pagina12.com.ar/diario/psicologia/9-78005-2006-12-21.html

2007-01-25

ESTADO LAICO, SOCIEDAD LAICA. UN DEBATE PENDIENTE

ESTADO LAICO, SOCIEDAD LAICA. UN DEBATE PENDIENTE - Ana Güezmes

Feminista, y médica con especialidad en salud pública y cooperación al desarrollo. Investigadora, activista y docente en salud en temas de género, políticas de población, reforma del sector salud y violencia contra la mujer.
En la actualidad integrante del Comité Coordinador del Programa de Estudios de Género de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Investigadora asociada del Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán, integrante del Consejo Directivo del Forosalud y coordinadora del Observatorio de la Salud del Consorcio de Investigaciones Económicas y Sociales- CIES.

Campaña por una Convención de los Derechos Sexuales y los Derechos Reproductivos

Estado laico, sociedad laica. Un debate pendiente. Ana Güezmes (Documento Word comprimido)

"Argumento 1: El término laico se opone a lo religioso

El término laico es muy cercano al de soberanía popular y no se opone a lo religioso ni a las espiritualidades expresadas en religiones escritas u orales sino a las ideas teocráticas de la política (gobierno en nombre de Dios) y al autoritarismo de los dogmas que se intentan imponer como verdades universales para todos.

Un estado laico significa que iglesias y estado están realmente separados, y no es neutral (aconfesional), ya que debe ubicar a las creencias en el ámbito privado, aunque los creyentes y sus organizaciones puedan tener manifestaciones en el espacio público. Esto no es fácil, en países con una larga tradición de influencia de la iglesia católica en el poder político.

El segundo eje del estado laico implica que las religiones se sometan a las leyes comunes (en ese sentido es importante revisar los privilegios tributarios, educativos, y en materia de participación que tiene la iglesia católica en América Latina). Un ejemplo de lo difícil que es someter a los poderes religiosos a la ley, se dio cuando se discutía en Perú la ley para prohibir que se expulsara a las adolescentes embarazadas de las escuelas. Después de un debate bastante ajeno al sentido común de un país dónde cerca del 20% de mujeres son madres o están embarazadas en esta etapa, varios congresistas Rey y jerarcas católicos presionaron para que esta ley no aplicara en los colegios privados (es decir los católicos). Por supuesto, no tenemos elementos para asegurar que la ley se esté cumpliendo, ya que la principal causa de “deserción escolar” en mujeres adolescentes sigue siendo el embarazo.

El estado laico no debe reconocer a ninguna religión, son los creyentes los que deben hacerlo. La democracia es laica o no es democracia. Los estados confesionales como el Vaticano o Irán no se legitiman en la soberanía popular y contradicen el principio mismo de la convivencia democrática.

Argumento 2: Si la mayoría de la población es católica, ¿por qué no debería serlo su estado?

Por una razón muy simple contesta Mario Vargas Llosa en El Lenguaje de la Pasión: “ninguna Iglesia es democrática. Todas ellas postulan una verdad, que tiene la abrumadora coartada de la trascendencia y el padrinazgo abracadabrante de un ser divino, contra los que se estrellan y pulverizan todos los argumentos de la razón, y se negarían a sí mismas –se suicidarían- si fueran tolerantes y retráctiles y estuvieran dispuestas a aceptar los principios elementales de la vida democrática como son el pluralismo, el relativismo, la coexistencia de verdades contradictorias, las constantes concesiones recíprocas para la formación de consensos sociales. ¿Cómo sobreviviría el catolicismo si se pusiera al voto de los fieles, digamos, el dogma de la Inmaculada Concepción?”.

Ningún dogma, aunque fuera "creído" por la totalidad de los ciudadanos, puede imponerse, en una democracia, como decisión política. Los dogmas son verdades inapelables. En buena cuenta, la exigencia por un estado laico desde nuestra situación como país es no sólo la doctrinaria separación entre estado e iglesias, una de las demandas históricas de la cultura liberal política en los tiempos modernos. Es en particular, un cuestionamiento a los privilegios políticos y culturales de la iglesia católica romana y un desafío a nuestras propias capacidades para desarrollar un sentido amplio de ciudadanía participativa.

Argumento 3: El debate sobre estado laico no es una prioridad

El Perú es un país que nos muestra profundos procesos de exclusión, y de inequidad. La pobreza, el subempleo, la fractura social, la debilidad del sistema político, el centralismo y la debilidad de las instituciones son prioridades que afectan al país. Entonces, pareciera que hay una serie de problemas de índole más urgente.

La propuesta de estado y sociedad laicos contiene una concepción de la persona como individuo, sujeto de derechos y responsabilidades; y una concepción de la organización social formada por ciudadanos y ciudadanas plenamente iguales frente a la ley, en la que ningún individuo ni institución está por encima o por fuera de la ley. Es decir, la ley es la misma para todos y de cumplimiento obligatorio. Un estado y una cultura laica, implica la pluralidad y la tolerancia, particularmente con respecto a minorías de cualquier naturaleza: religiosas, políticas, étnicas, de orientación sexual, entre otras.

La consecuencia de un estado con tutela clerical es que hoy, seguimos sin poder ver en el otro, en la otra, un individuo exactamente igual que nosotros, o lo que es peor lo percibimos como enemigo. Sin una propuesta de potenciación de ciudadanía es muy difícil pensar en una política social que nos permita salir de la pobreza. ¿ Podemos pretender el desarrollo de la ciudadanía si no desarrollamos un espacio público libre de tutelajes de cualquier tipo, que nos digan todo el tiempo lo que podemos y lo que no podemos debatir e incluso pensar? ¿Se puede construir ciudadanía bajo reglas de funcionamiento en donde determinados individuos e instituciones se arrogan el privilegio de determinar lo que queda fuera de debate o cuál debe ser la verdadera moral pública? ¿Creemos acaso que la superación de nuestros problemas será obra de un milagro? ¿Creemos acaso que la superación de nuestros problemas es algo que puedan hacer un puñado de bienintencionados e iluminados?

Obviamente, creemos que no, para nosotras, la respuesta por tanto es que el estado laico es un primer paso indispensable y no negociable, renunciable ni postergable. El desafío ahora es cómo hacer sentir esta muy concreta e ineludible relación entre estado laico, democracia, ciudadanía y calidad de vida de todos y todas.

Argumento 4: La deuda por la importancia de la iglesia progresista en las luchas sociales.

Una confusión frecuente se refiere a que la defensa del estado laico procede de sectores anticlericales o al menos de ateos o agnósticos; sin embargo la idea de una cultura plural y respetuosa nos beneficia como sociedad y no tengo duda también de que beneficia a las propias personas religiosas, tal vez no a los sectores más fundamentalistas. Cada vez más personas religiosas, empezando por aquellas pertenecientes a religiones no hegemónicas se unen a la demanda de estado laico como salvaguarda además del principio de la pluralidad y libertad de cultos.

Por un lado pienso que debería como ciudadanos preocupar a los creyentes y más a nuestra clase política que la iglesia católica sea una de las “instituciones” con mayor reconocimiento social en el caso de Perú. A mi este dato, no me habla de la legitimidad de la iglesia, sino de la debilidad de las instituciones públicas. Un ejemplo cercano es el caso español, la gente sigue declarándose católica, aunque la mayoría no practica (religión segura y sin riesgos de confrontación), pero la realidad, es que cada vez menos españoles dedican sus tributos a su propia iglesia y los depositan en las ONGs de carácter laico. No me cabe duda de que España se ha institucionalizado después de 40 años de dictadura franquista que se vendió al mundo en nombre de una cruzada religiosa contra los “rojos”.

Por otro lado, tenemos ejemplos de cómo muchos de los progresistas sigue colocando en censura una pluralidad de temas, principalmente vinculados a la sexualidad, para no confrontarse con los poderes de su iglesia (con excepciones fundamentales como el caso de las Católicas por el Derecho a Decidir). Nadie puede dudar del rol que jugó la Vicaría de la Solidaridad en Chile, pero resulta simbólico que hasta ahora no haya ley de divorcio civil en ese país. Tenemos a Salomón Lerner presidiendo la Comisión de la Verdad, y reconocemos lo que está haciendo como defensor de derechos humanos civiles y políticos, sin embargo como rector de la Universidad Católica de Perú ha presentado y permitido que se divulgue un tríptico francamente misógino y homofóbico realizado por el arzobispo de Lima, Gran Canciller de la Universidad, que se ha repartido entre todos los postulantes a su Universidad, dónde en negrita se señala “Se evitará respecto a ellos, (los homoseuales) toda forma de disciminación injusta” Los derechos humanos son integrales, interdependientes y universales o no son, ¿o estamos dispuestos a aceptar la idea de discriminación justa?.

En general en el Perú en cada mesa de concertación o espacio de resolución de conflictos hay un cura, el problema es que no siempre es por sus méritos ciudadanos, sino porque se sigue pensando que se necesita el poder religioso para legitimar la acción ciudadana. Es así como se coloca un velo de incienso subjetivo dónde es muy difícil ni siquiera mencionar el tema de sexualidad, como que cae irreverente abordar estos temas de interés público delante de una figura religiosa. Estas personas, que realmente han hecho muchas cosas meritorias tienen todo el derecho de actuar y participar en la vida política en cuanto a ciudadanos, el problema es cuando se les revierte de una especie de estatus especial por el hecho de ser líderes de una religión, por tanto se mina el principio de igualdad de opinión base de la democracia, al confundirse la frontera que hay entre las asociaciones sociales y las religiosas.

Otro problema es que en la medida que la religión católica tiene entre sus clérigos el principio de obediencia, y reconocimiento de una autoridad que ni siquiera eligen los cristianos, hay aspectos indefendibles, desde una perspectiva democrática, en la propuesta hegemónica de la iglesia católica: la relegación de las mujeres a condiciones de subordinación, la doctrina oficial sobre la sexualidad humana, la oposición a la libertad de pensamiento, las complejas relaciones institucionales de la Iglesia Católica con los gobiernos totalitarios, pasando por el franquismo español, el Reich alemán, la influencia pública del Vaticano a favor de Pinochet cuando fue detenido en Londres, la genocida condena moral y la publicidad engañosa de los condones en plena época del SIDA, y el encubrimiento sistemático a los sacerdotes violadores de niños y de monjas. Todo ello es reconocido por los progresistas católicos, pero casi siempre sotto voce señala Nugent (2001). Porque ‘no conviene’, ‘no es el momento’ y demás variantes de lo que en general se debe tipificar como una actitud de oportunista sigilo. Progresistas en algunos temas, sin duda, aunque con poca confrontación pública con las autoridades más reaccionarias, ya que prima sobre ellos el tema de la “infalibilidad papal”. Este voto de obediencia recorta la ciudadanía de muchos grupos católicos progresistas.

En este sentido es importante poder abordar la sexualidad como un tema trascendental de la agenda democrática que ha sido sistemáticamente censurado; y considerar los derechos humanos como una herramienta de cambio que supone la interrelación e integralidad de los derechos humanos. Bajo este tamiz, tenemos que mirar a las organizaciones de derechos humanos y a los defensores de los mismos que tienen una impronta católica en nuestra región. Como feministas que abogamos por el reconocimiento de las ciudadanías sexuales, es importante confrontar en una idea de socialización y negociación las agendas sexuales en las presuntas agendas democráticas.

Argumento 5: La secularización es continua e irreversible en el proyecto de modernidad.

El imaginario liberal, suponía o bien la lenta e inexorable desaparición de la religión bajo el avance de la ciencia, o buscaba confinar lo religioso en el ámbito privado del templo y la fe

La idea de la privatización de lo religioso en forma progresiva, inevitable y universal está obsoleta. Caetano y Geymonat (1997) describen para el Uruguay, emergentes múltiples y contradictorios: desistitucionalización y diseminacióon de “ lo religioso” en la sociedad, irrupción de una” nebulosa místico esotérica” que se consagra en una suerte de “religión a la carta” fuertemente individual y móvil; crecimiento en diferentes partes del mundo de movimientos extremistas e integristas con fondo religioso; reformulación de las modalidades de relación entre religión y política; etc.

La acción pública e católicos y evangélicos, la ocupación de medios masivos, nos hacen pensar en el lugar que queremos que juegue lo religioso en nuestra sociedad. Tampoco podemos negar la existencia de relaciones entre religión y política, aunque se vaya modificando el tipo de relación.

Una tercera propuesta de secularización diferente a la de privatización o desaparición, se refiere a la reafirmación de los principios de la democracia: el pluralismo, la coexistencia de la diversidad, el derecho a la diferencia, y la realización de los derechos humanos. Así un estado laico, y una sociedad laica implicaría que ya no existe un orden simbólico que incluye a todos, tradicionalmente sostenido por el dosel sagrado de las religiones, o los rituales y que otorga sentido a la cohesión social. Abordar como político el ámbito privado, es un tema feminista que alude también a lo religioso. En este sentido, sería difícil que le pida al actual ministro de salud o al primer ministro de Perú que sean católicos en casa y seculares en la vida pública; uno no se saca y se pone posiciones o identidades con facilidad. Lo que si podemos exigir es que se usen los marcos de derechos humanos como cartas dirimentes en terrenos de disputa, y que se institucionalicen las prácticas de respeto mutuo y participación social en la elaboración de políticas publicas.

El temor de los políticos para defender el estado laico

Cuando los jerarcas y funcionarios católicos insultan impunemente a los demás para expresar sus propias opiniones como si de verdades universales se tratara, - tienen la ventaja de ser fundamentalistas en una sociedad que considera positivo o no negativo la presencia e influencia institucionalidad directa de la iglesia católica en la vida política y social del país, más allá de su lugar como actor particular de la sociedad. En estas ocasiones, sigue el filósofo nadie los acusa de "antilaicismo" o de "herir las convicciones ajenas".

El fundamentalismo no se refiere sólo a la imposición de ideas que nos pueden parecer extremas, sino al interés de que verdades reveladas que caracterizan a los grupos religiosos, se conviertan en principios para todos los demás, incluso en contra de los acuerdos de derechos humanos.

Savater da otro ejemplo interesante "Si un candidato a gobernante en cualquier país democrático, hace una alusión a la divinidad, ningún ateo entre sus votantes ha de sentirse discriminado por tal invocación, ni menos ofendido; es una costumbre simpática, como celebrar la navidad. Pero si se atreve a hacer algún comentario que descarte inequívocamente la creencia en potencias celestiales, quedará como un patán que agrede sin miramientos la fe de los demás y se ganará una campaña en contra que mermará sus posibilidades electorales".

Es grande el temor de los políticos, incluyendo los partidos de historia agnóstica al defender un estado no laico en nombre de un falso respeto a la tradición católica de América Latina. Algunos ejemplos simbólicos de la importancia que tiene el estar “a bien” con los poderes privados, son las bodas católicas de los gobernantes agnósticos, los actos públicos que siempre son “bendecidos” por una autoridad religiosa, y toda un conjunto de símbolos que políticamente no dejan de marcar finalmente el poder de la religión sobre la esfera pública.

El día en que la iglesia católica deje de ser según las encuestas una de las instituciones más respetadas en el Perú, para que nuestras ahora frágiles instituciones públicas sean las que mayor confianza le dan a la gente; ese será un momento en que no sólo el país sino las propias religiones que coexisten en el país, incluyendo la católica tendrán un motivo para alegrarse.

El día en que los políticos dejen de llamar a sus delitos “pecados” estaremos ante una clase política más responsable. El día en que la clase política pierda el miedo a enfrentarse a los abusos y controles de los poderes tutelares como el militar y el clerical, tendremos mayores posibilidades para ejercer nuestras libertades, e integrarnos como país.

El día en que la iglesia católica deje de pasarle factura al estado que es de todos y todas, estaremos ante una mejor posibilidad de vivir en democracia.

Posiblemente como ha ocurrido en España, México, Uruguay, y la mayoría de países europeos, los políticos no ganarán más votos por ir a misa, sino por sus programas políticos y su posibilidad de lograr acuerdos sociales y hacer realidad los derechos humanos.”

Fernado Savater en Sin Contemplaciones (Ediciones libertarias, 1993) pone como un ejemplo las declaraciones de Wojtyla sobre el aborto; aquí Cipriani tiene una larga lista acerca de los derechos humanos, los homosexuales, las divorciadas, etc.-"

ArgAtea:
Porqué no caratular esta estrategia de poder de las iglesias, como ACOSO MORAL, una estrategia cuyo fin es someter al otro, creando un vínculo de dependencia, un lazo sustentado por la necesidad de asistencia y falta de respuesta social a sus carencias, simplemente para mantenerlo a su dispocisión, haciendole creer que es él quién solicita la ayuda, y que su relación con "dios" es irremplazable?

2007-01-12

Ofensiva del Papa contra la legalización de las parejas gays

11.01.2007

Nueva ofensiva del Papa contra la legalización de las parejas gays

Mientras avanza en el Senado de Italia un proyecto para reconocer la unión de hecho, tanto de heterosexuales como de homosexuales, Benedicto XVI sostuvo que ese tipo de leyes son "contraproducentes y peligrosas". Además, aseguró que debilitan y desestabilizan a las familias.

Nueva arremetida del Papa. Benedicto XVI calificó hoy de "peligrosos y contraproducentes" los proyectos que reconocen jurídicamente a las parejas de hecho, tanto de hetero como de homosexuales, asegurando que este tipo de uniones debilitan a la familia. Las palabras del Pontífice fueron pronunciadas frente a las autoridades de Roma y de su región, el Lazio.


El Papa reiteró así que se opone a todo intento de legalización de las parejas que no hayan pasado por la iglesia. "Los proyectos para reconocer jurídicamente otras formas de unión distintas al matrimonio son peligrosos y contraproducentes porque terminan inevitablemente por debilitar y desestabilizar la familia legítima fundada en el matrimonio", dijo el Pontífice.

Las declaraciones del Papa tuvieron como blanco a la Comisión de Justicia del Senado italiano que ayer empezó a examinar las propuestas de ley para reconocer legalmente a las uniones de hecho, una promesa del gobierno de Romano Prodi. La advertencia formó parte de un discurso en el que el Pontífice invitó a las autoridades italianas a realizar una política "basada en la familia fundada en el matrimonio", y que incluya iniciativas para hacer "menos dura la vida de las parejas jóvenes que quieren tener hijos".

El Papa propuso para ello políticas que favorezcan "el empleo juvenil, el descenso del precio de las casas, el aumento de las escuelas y guarderías públicas" para colaborar en la creación de nuevas familias.

La audiencia del Papa a principios de año con las autoridades de Roma y del Lazio es una tradición de la diplomacia vaticana y hoy estuvieron presentes el alcalde de la capital, Walter Veltroni, así como los presidentes de la provincia de Roma, Enrico Gasbarra, y de la región del Lazio, Pietro Marrazzo.