2006-06-12

Estadísticas sobre superstición en Argentina

RELIGIÓN/SECTAS SOCIEDAD

ENCUESTA A 2.556 PERSONAS DE TODO EL PAIS
Los argentinos, supersticiosos y cabuleros: dicen que creen en todo
Georgina Elustondo

gelustondo@clarin.com
Creer o reventar, reza el dicho. Y parece que los argentinos optan por lo primero. Y no sólo porque más del 90% de la población confiese creer en Dios. Hay más: 7 de cada 10 confían en que tirar el cuerito cura el empacho y 6 aseguran que el mal de ojos existe. Además, la mitad de la población cree en el destino, el 40% sigue las revelaciones o sugerencias del horóscopo y el tarot y el 30% cree en la lectura de manos y los libros de predicciones.

Así lo revela una investigación sobre las creencias de los argentinos realizada por la consultora D´Alessio Irol para la revista Selecciones. Para la misma se entrevistó a 2.556 personas de todo el país, alumbrando un abanico que va desde el mismísimo Dios hasta el juego de la copa. "Los argentinos tienen creencias y prácticas que van más allá del horizonte de las religiones formales y buscan explicar sucesos de la realidad a través de supersticiones y prácticas místico-religiosas", dice el estudio.

Angeles. Malos espíritus. Fantasmas. Brujas. El Gauchito Gil. San la Muerte. El horóscopo. Todos ellos —y muchos más— tienen un lugar entre las creencias de los argentinos. "La gente siempre creyó en estas cosas. Revistas culturales como "Caras y Caretas" a principios del siglo XX ya hablaban del fenómeno. El tema es que los argentinos vivimos con cierta vergüenza ese rasgo de nuestra personalidad porque va en contra de lo que creemos que somos: racionales, secularizados, educados, modernos. Preferimos pensar que es algo de una minoría poco culta, pero no es así", sostiene el sociólogo Alejandro Frigerio, especialista en creencias y religiones.

"Estas creencias alternativas, complementarias o populares, como uno prefiera llamarlas, atraviesan todos los sectores sociales. Con distintas formas, claro: el curandero, en las clases más bajas, y Deepack Chopra o el tarotista entre los más acomodados", dice.

Según la encuesta, la mitad de los argentinos cree en el destino y en los ángeles, dos de cada diez le otorgan crédito a los fenómenos paranormales y el 16%, a la brujería. Los "santos" populares también tienen un ejército de fieles significativo: 4 de cada 10 argentinos creen en el Gauchito Gil y se estima que son aún más los que creen en San la Muerte.

¿Por qué la gente necesita creer en razones que no tienen fundamento científico? El psicoanalista Eduardo Urbaj, del Centro Dos, lo explica así: "En sus creencias mágicas las personas encuentran alivio psíquico frente a lo irremediable de las limitaciones humanas. Es un mecanismo de defensa ante las incertidumbres de la vida, la ausencia de garantías, los caprichos del azar, lo irrepresentable de la muerte personal y lo enigmático del destino".

Para Frigerio, la respuesta es simple: "la gente cree que hay otras cosas más allá de lo visible y de la visión del mundo que presenta la ciencia, que hay ligazones de algún tipo entre las cosas y entre las personas. La gente cree, tiene cábalas, confía en fuerzas y energías de lo más diversas", enfatiza el sociólogo.

Según Urbaj, en estas creencias opera frecuentemente un mecanismo llamado renegación o desmentida. "Se produce una escisión dentro del yo que permite que convivan el conocimiento de una realidad reconocida pero desagradable, con una creencia que no se da por enterada de ese anterior reconocimiento de la realidad. Algo así como "ya sé que lo que dice el horóscopo no tiene fundamento, pero lo leo como si lo tuviera", explica.

Creer o reventar, es así. El que no haya "exorcizado" su muñeca con un tirita roja contra la envidia o esquivado un gato negro, que tire la primera piedra.

http://www.clarin.com/diario/2006/06/11/sociedad/s-04305.htm

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